Gracias por sus latidos de afecto y cariño que alimentan al Alma.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Yuxtaposición ( 1 )

YUXTAPOSICION

Esta tarde, mi esposo consiguió, vender el carro anterior, al que ahora utilizamos.
Necesitaba venderlo, porque en la cochera, no hay espacio, para dos carros.
Lo tuvimos un tiempo, al frente de nuestra casa, pero un carro, en la intemperie, se deteriora y estorba.
En otras palabras, “no es de orden”.
Mi esposo, me da a guardar el dinero.
Planeamos, mañana, ir y depositarlo al banco.
Guardo el fajo de billetes, en un cajón de mi tocador.
Doy de cenar.
Somos seis miembros en esta familia.
Mi esposo, mi tía, que es hermana de mi madre, que hace mucho tiempo falleció, y en gloria este.
Mis tres hijos, el mayor, que esta en facultad, mi hija, en el CBTIS, y el menor, que estudia la secundaria.
Y yo, que soy sobrina, esposa y madre.
No somos muchos, no somos pocos. Estamos bien. Estamos los que debemos estar.
Un nuevo día.
Tempranito, salen corriendo de la casa, mi esposo y mis hijos; al trabajo, a la escuela.
Solo nos quedamos en casa, mi tía y yo.
Me pongo a recoger la casa, que si entre todos la tiramos, rara es la vez, en que me ayudan a limpiarla.
Llegan a comer.
Mi esposo me pide, que me arregle de prisa, para alcanzar a ir al banco, a depositar el dinero, producto de la venta del carro.
Busco el dinero en el cajón, y !ha desaparecido!
No puede ser.
Si lo guarde ahí ,donde más.
Aquí, en nuestro hogar, nunca se nos ha perdido nada.
Ser honrados, es una de las primeras normas, que se enseñan en una familia.
Nadie entra tan fácilmente. Tenemos el zaguán con llave. Desde que mi tía, empezó con síntomas de Alzheimer, cuidamos que no se nos vaya a salir a la calle, y después, le vaya a pasar un accidente.
Como aquella vez, que unas vecinas, me hicieron el favor de traerla de vuelta a casa, porque no recordaba donde vivía, y eso, que solo estaba a unas cuantas cuadras.
Al llevarla, con el geriatra, nos recomendó, vigilar, que tome sus medicamentos, no solo dárselos en dosis y horarios prescritos, sino mirar que se los tome.
Porque, podemos dárselos en su mano. Y mi tía, puede dejarlos sobre una mesa, guardarlos en un bolsillo de su ropa, o dejarlos caer. Pero ella, jurara que ya se los tomo.
Su memoria, le juega esas malas pasadas.
Tenemos que estar checando, su aseo personal. Ayudarla a bañarse.
En su alimentación, sino estamos atentas, podrá pasar horas y horas sin comer.
Y si le pregunto, tía, ¿ya tiene hambre?, me contesta, con un, “me siento tan llena”.
O querrá comer y comer, sin control.
Y cada que llegue alguien, a la casa, comentara, ¡que hambre tengo! ¡ No he comido en todo el día!
!Me están matando de hambre!
Y después se enferma del estomago, por lo sobrecargado.
De primero, me daban mucha vergüenza, esas exclamaciones de mi tía.
Pero,!tome al toro por los cuernos! y les explique, a parientes y amistades, en que consiste el padecimiento de mi tía.
Y les pedí, que por favor, en la medida de sus posibilidades, me ayuden.
Los parientes, al permitirme, de vez en cuando, poder salir, con mi esposo, a despejar la mente.
Con la confianza, de que algún adulto, de la familia, este acompañando a mi tía.
Mis amistades me ayudan, cuando nos visitan, Y le hacen plática, a mi tía.
Eso le ayuda a recordar, y le da ánimos, para salir de su esfera interior, a convivir, y disfrutar, de lo mucho, que aun, la vida le puede ofrecer.
Que debe seguir luchando, por continuar, en contacto, con la realidad, que la rodea.
Tomando en consideración, todas estas circunstancias, para mí, que mi tía, cambio el dinero de lugar.
Pero para que nos diga donde, va a ser tarea ardua.
Porque ella, no ha de recordar, donde lo dejó.
Empiezo con tacto, a preguntarle...

4 comentarios:

  1. Hola Marucha
    He seguido tus huellas que me han traido hasta aquí, no sabía por cual puerta entrar y el azar me ha hecho leer este relato, pero como tiene continuidad me esperaré al desenlace, así que me pondré de seguidora para no perdérmelo.

    Un abrazo.

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  2. Y con mucho tacto...

    Me alegra tu presencia en mi blog; más el hecho de haber entrado por aquí y encontrarme con esta historia; nada sucede por casualidad, y tu relato lo seguiré con gusto.

    Sólo puedo decirte que si estos acontecimientos fueran en presente, cuídala mucho y quiérele más; ese mal es de los peores si es que es válido llamarle así.

    Para ti un abrazo de bienvenida.

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  3. Gracias por sus líneas.
    Mañana continuaré este relato-realidad con ficción,como soy enfermera,sentí la necesidad de redactar amenamente,los síntomas,las inquietudes tanto del paciente,como de sus familiares,y cómo creo que se debe de tratar a alguien que pasa por esta dificilísima situación.
    Feliz fín de semana y gracias de nuevo por su presencia.
    Están en mi corazón.

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  4. Y he regresado para decirte que desde hoy estás en el mío; yo soy la agradecida contigo, por haber llegado y haberme dejado la manera de estar contigo aquí.

    Y mi reconocimiento por tu profesión de luz, de amor, de entrega y cariño hacia nuestros hermanos en tan difíciles situaciones, me has conmovido y emocionado con tus palabras; espero en Dios que cultivemos una linda amistad.

    Para tí y los que amas un abrazo con cariño y que estén muy bien. Buenas Noches.

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