Al leer estas respuestas a mi suplica, volteo a ver a mi Padre Dios, y le pido, que bendiga a mis hijos, y que a mi, no me olvide.
A paso lento, recorro mi solar.
Tomando un puño de tierra, negra, húmeda, musito… amo este suelo, que siempre me ha acogido, que sostiene mis pies, y que me mantiene, y de Tampico, de Tampico, no me voy.
Me despido en silencio
-
Me toca despedirme
como el verano al entrar en otoño:
me tiñó de esos colores
que ya vivieron su ciclo,
que se arropan en el suelo
y se q...
Hace 1 día

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