Al leer estas respuestas a mi suplica, volteo a ver a mi Padre Dios, y le pido, que bendiga a mis hijos, y que a mi, no me olvide.
A paso lento, recorro mi solar.
Tomando un puño de tierra, negra, húmeda, musito… amo este suelo, que siempre me ha acogido, que sostiene mis pies, y que me mantiene, y de Tampico, de Tampico, no me voy.
Un verso que se ahoga en el exilio
-
Aniquilo la nostalgia
como un hábitat que olvidó su silencio,
y desgarro con los labios
un verso que no existe
pero agita de amor
los hu...
Hace 6 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por visitar el blog.