PUNTO
Había unos cuentos,
que solo de día, se debían leer.
En la oscuridad,
se escuchaban.
Fueron enterrados, en lo más profundo.
Una noche, pegue mí oído al suelo.
Y aquí están para ti.
En la entrega líquida de tus orgasmos
-
Desnúdate despacio,
como la noche desviste al día.
Deja que mis labios
sean el eco tibio de tu piel,
que susurren los nombres
que sólo ...
Hace 1 día

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