GARANTÍA
Nuestras vidas, cuentan, con más comodidades.
La mayoría de las casas, poseen, todos los servicios básicos.
Contamos con bienes, que ni los reyes de antaño, pudieron, ya no tener sino siquiera imaginar.
A todos, nos ha llegado, por el simple hecho de ser habitantes, del siglo XX1, todos los inventos y descubrimientos de siglos pasados.
Y se continúan mejorando, así como descubriendo e inventando, mas y mas.
Haciendo, todo esto, la vida mas placentera, apacible y divertida.
Con la televisión de cable, que tiene tantos canales, que hasta un folleto mensual, debes consultar, para la programación.
Con los teléfonos, siempre puedes estar en comunicación, con los demás.
Y el Internet, con páginas y páginas Web. Metes una palabra en búsqueda, pinzas el enter, y el resultado, mas de 10 000 sitios del tema propuesto, para que tu escojas, los de tu gusto.
Existen infinidad de juegos electrónicos, de tópicos diferentes, así como grados de dificultad.
Y después de esto boom de inventos, de este deslumbrarnos, con las maravillas tecnológicas, cuantas personas que tú conoces, si les preguntas, un día cualquiera:
¿Qué haces?
Te responden; aquí, ¡aburrido!.
¡Ay! ¡Que fastidio!, no hay nada que hacer.
Mira a tu entorno.
Los jóvenes con cara de hastió.
Cuando se reúnen, en una casa los jóvenes, ya no platican, de lo que sucede en los salones de clase.
Eso no tiene importancia para ellos.
Sus pláticas, son solo las técnicas para pasar niveles de juegos, los trucos, en que paginas Web encuentran soluciones.
En que numero, de la revista mensual, de tal consola de juegos, están las trampas descritas, y como encontrar los caminos y llaves ocultas.
Y cuando ya se pasan la información, y terminan el juego iniciado, esa tarde…
Apagan la pantalla, apagan la magia.
Silencio total.
Y las exclamaciones:
¡Hay que hueva!
¡No hay nada interesante!
¡Haber que hacemos ahora!
Y te miran, a ti, adulto, como si tú, fueras el culpable, de su estado de ánimo.
Como si tú, les pudieras ayudar, a hacer interesante su tarde.
Sin saber, que tu, estas igual, o peor que ellos.
Es ahí, donde yo intervengo.
Garantizo sacarlos de su marasmo, ponerles pimienta a sus vidas.
En el contrato, incluyo cláusulas, que prometen el cumplimiento total de lo prometido; o el desembolso de su dinero. Cobro módico.
Porque hay miles de casos así; y el trabajo, para mi, abunda. Solo pido esperar un poco.
A que llegue su turno a mi agenda.
Pero vale la pena, sus vidas darán un giro completo.
Catacumba de la memoria
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Que la catacumba de la memoria
Sea el verso indemne
De mi silencio
Y el llanto ausente
De mi poesía
Ya no tengo más que decir
Ya no t...
Hace 11 horas
tienes la fórmula mágica? estupendo.
ResponderEliminarGracias por tu visita, nos leemos.
Besos.
Es simple la formula, así como es la vida.
ResponderEliminarSomos nosotros los que nos complicamos la vida.
Gracias Juana María Moreno por cruzar el mar, y extender tu mano amiga.